Stephen Krashen es un experto en el campo de la lingüística, por eso él es un especialista en la adquisición del lenguaje y de su desarrollo.

Su teoría de adquisición de segundas lenguas ha tenido y sigue teniendo un gran impacto en todos los ámbitos de la investigación y la enseñanza de una segunda lengua desde la década de 1980.

La teoría de Krashen de adquisición de segundas lenguas o también llamado el modelo de monitor esta basado en cinco hipótesis las cuales son:

1. La hipótesis de la diferenciación entre adquisición y aprendizaje:

Señala que los aprendices tienen dos formas diferentes de desarrollar su competencia en la lengua meta:

una es la adquisición, que tiene lugar al utilizar la lengua para comunicarse. La adquisición es descrita como un proceso inconsciente similar al que desarrollan los niños al aprender su lengua materna y por tanto es considerada por Krashen como la forma natural de desarrollar las habilidades lingüísticas.

La segunda es el aprendizaje, que ocurre cuando se reflexiona sobre la lengua. El aprendizaje se refiere al conocimiento explícito de las reglas formales de la lengua y a la capacidad de verbalizarlas. Krashen opina que sólo la lengua que es adquirida resulta útil para una comunicación natural fluida.

2. La hipótesis del monitor:

Establece que el aprendizaje consciente juega una función muy limitada en la actuación lingüística del aprendiz ya que sólo puede ser utilizado como monitor o corrector de las producciones iniciadas por el sistema adquirido y esto sólo puede ocurrir si se dan ciertas condiciones:

1. El hablante debe tener tiempo suficiente para reflexionar.

2. El hablante debe estar centrado en la forma.

3. El hablante debe conocer la regla.

Estas condiciones ocurren más fácilmente en la lengua escrita o en discursos preparados que en la conversación informal, es decir la lengua aprendida podría ser de alguna utilidad al escribir pero no al hablar.

3. La hipótesis del orden natural:

Afirma que las estructuras de la lengua son adquiridas en un orden predecible, incluso por hablantes con
diferentes lenguas maternas. Es decir, que hay ciertas estructuras que tienden a ser adquiridas en los momentos iniciales de la adquisición de una lengua, mientras que otras estructuras, incluyendo algunas aparentemente sencillas, no son adquiridas hasta que el aprendiz se sitúa en estadios avanzados.

4. La hipótesis de insumo o input comprensible.

Esta hipótesis estipula que se adquiere (no se aprende) una lengua mediante la comprensión de mensajes que están ligeramente por encima del nivel actual de competencia adquirida que posee el adquisidor, el llamado “input + uno” (I+1).

5. La hipótesis del filtro afectivo o emocional

Afirma que los alumnxs motivadxs, segurxs de si mismxs y con bajos niveles de ansiedad obtienen mejores
resultados en el aprendizaje de lenguas. Esto se explicaría porque los aprendices que presentan estas características están más abiertos al input que reciben y éste puede calar más profundamente, mientras que los aprendices inseguros, tensos o desmotivados crean una barrera o filtro emocional que impide que el input penetre. Además los alumnos motivados buscan de forma natural más ocasiones de contacto con la lengua, lo cual redunda en un mayor acceso a input comprensible.